Página de Archivo 2

Tormenta de arena

“A veces, el destino se parece  a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. (…) Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú.(…)

Y tú en verdad la atravesarás, claro está. (…) La tormenta de arena metafísica y simbólica. Pero por más metafísica y simbólica que sea, te rasgará cruelmente la carne como si de mil cuchillos se tratase. (…)

Y cuando la tormenta haya pasado, tú no comprenderas cómo has logrado cruzarla con vida. (…) Pero una cosa sí quedará clara. Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetró en ella. Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena.”

Kafka en la orilla, Haruki Murakami

Se rompe


Escena final

Ordet, Dreyer

May I hear it again?

L’eclisse, Michelangelo Antonioni

lo primero

 

 

 

 

 

 

 

“…creo que primero reuniría a los niños y les enseñaría a meditar. Trataría de enseñarles a descubrir quiénes son, y no simplemente como se llaman y todas esas cosas… pero antes creo que les haría olvidar todo lo que les han dicho sus padres y todos los demás. quiero decir, aunque los padres les hubieran dicho que un elefante es grande yo les sacaría eso de la cabeza. Un elefante es grande sólo cuando está al lado de otra cosa, un perro, o una mujer, por ejemplo… Ni siquiera les diría que un elefante tiene trompa. A lo sumo les mostraría un elefante, si tuviera uno a mano, pero les dejaría ir hacia elelefante sabiendo de él tanto como el elefante de ellos. Lo mismo haría con la hierba y todas las demás cosas. Ni siquiera les diría que la hierba es verde. Los colores son sólo nombres. Porque si usted les dice que la hierba es verde, van a empezar a esperar que la hierba tenga algún aspecto determinado, el que usted dice, en vez de algún otro que puede ser igualmente bueno y quizá mejor. No sé. Yo les haría vomitar hasta el último pedacito de manzana que sus padres y todo el mundo les han hecho comer”

 Teddy

Nueve cuentos, J.D. Salinger

« Entradas anteriores